Son las 7:38am de un día que comienza mal. La de anoche, no fue una noche terrible. Fumé lo suficiente, bebí poco y me divertí con mis amigos. Hace algo más de un año, cuando empezaba mi aventura en solitario, las noches solían tener más excesos pero un mismo fin: volver sólo a casa. Ahora, cuando puedo revivir esas noches, el fin es el mismo pero hay una circustancia negativa más, ya no me divierto como antes.
Ahora el tiempo transcurre más deprisa, y la vida va más rápido y yo cada vez camino más cuidadosamente despacio. Me han sucedido varias cosas pero en sintésis todo es igual. Comencé este camino y no parece equivocado, lo que no tengo tan claro es que sea el que quiero seguir.
Sigo tropezando "una vez por piedra" y no aprendo a saltarlas. Cada día me acuesto corrigiendo lo que no he sabido hacer bien durante el día. Que absurdo hobby. También me han ocurrido cosas buenas. He asentado amistades, he aprendido a estar sólo y a disfrutar de esa soledad y he aprendido a criticar la vida real desde dentro.
Conclusiones saco pocas, quizás menos que antes, ya las he gastado todas. Conozco cual es el fallo y por qué se produce, el problema es corregirlo. Para eso necesito ayuda y cada vez la veo más lejos. Eso sí, ya no te necesito tanto como hace un mes y calculo que en breve no necesitaré tocarte. La adicción física se cura pronto. Ahora sólo tengo ganas de mirar a mi derecha por si estás agitando las manos o torciendo un poco la boca cuando tratas de explicarme que somos muy diferentes.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados