Era el día que tendría que haber sido perfecto, pero no nos engañemos, no podía ser perfecto. Primero porque desde hace mucho tiempo nada es perfecto y segundo porque no estabas. Llegaste luego, porque yo te lo pedí y aun creo que no hice bien.
No es que no hiciese bien en llamarte y que vinieras. Cualquier cosa que me hace bien, debe estar bien hecha y hacía varios días que necesitaba verte. Siempre necesito verte.
Te dije cosas que ni si quiera yo sabía que sentía. Todo es cierto.
Desde ese día sólo estás tú en mi cabeza. Dia, noche, otro día, otra noche. Esté "trabajando", jugando, fumando, no haciendo nada...
De hecho, últimamente no hago nada y las pocas cosas que hago no sé si quiero hacerlas. No entiendo por qué no me quieres. No lo entiendo. Puedo entenderlo si omito esa gran mentira que me dijiste la otra noche, porque creías que era lo que quería oir. En parte quería oirlo, pero eso me confundió aún más.
Ya sabes lo que siento. Lo que quiero es fácil: estar contigo todo el día y todas las noches.
Sé que verte me hace feliz y que también me hace añorar todo eso que no tengo. Todo eso que sería quererte frente a frente. Y que tu también lo hagas.
Podemos seguir viendo películas francesas y hablar de lo jodido que está todo. Y de vez en cuando intentaré recordarte que sigo igual que siempre.
Una cosa he ganado. Bueno, en realidad ya hacía tiempo que la tenía. Sé que no vamos a estar mejor que ahora. No va a pasar nada más. Pero es tan difícil aceptarlo...tan difícil...
Sólo una cosa más. Inténtalo.

"Te dije cosas que ni si quiera yo sabía que sentía. Todo es cierto."
Genial la frase... y genial el texto, aunque sea triste. Voy a ver tus otros artículos, me gusta cómo escribes.
Y, si no lo intenta, (¿él/ella?) se lo pierde.
Besos :)
Pues a mí me gusta mucho tu casa, es sencilla pero confortable.
Yo también pensé al leerte que nuestras letras tienen cierta similitud. Gracias por leerme!
;)